1 de septiembre de 2014

Perdiendo el control

Hora del té, Danila llena dos tazas. Mientras sostiene la tetera su pulgar derecho se suelta y cae sobre la mesa, lo toma con la mano izquierda y lo vuelve a colocar en su lugar. Diez minutos pasaron de las cinco, el té se enfría y Ramiro no llega; Danila se impacienta, camina por el pasillo donde la luz del sol resbala desde el balcón pintándole las piernas; el tobillo se suelta y el pie cae de lado haciéndola perder el equilibrio. Se sienta sobre la alfombra, toma el pie ambas manos y lo ajusta con fuerza. El teléfono suena, Danila se incorpora y tras dar dos pasos atiende; la voz de Ramiro que llega, no vuelve hasta tarde, tiene que trabajar horas extras. El tubo baja lento con la oreja de Danila pegada al auricular, la ha perdido y no se ha dado cuenta. Una lágrima cae sobre la mesa ratona junto al teléfono, la recoge y la empuja contra su ojo volviéndola dentro, pero la gota regresa y con ella otra y otra hasta convertirse en cientos. Danila las recolecta como si fuesen pequeños cristales, luego pone la mano como un cuenco en el borde de la mesa y con la otra recorre la superficie de madera, junta todas las lágrimas las mete en su boca y las traga, recorren su garganta como veneno. Ramiro con otra mujer, amándose en un cuarto de hotel, mintiéndole de nuevo. El té perdió el vapor, Danila se sienta en el sillón frente a la puerta y espera, la piel se le reseca, se descascara como pintura vieja, ella junta los pedacitos y se va recomponiendo. 
Son las ocho y veinte, Danila descansa con los ojos cerrados cubiertos de gotas como perlas; Ramiro abre la puerta y al verla agacha la cabeza, nada para decirle que cubra la pena. Danila se para en silencio, una lluvia de lágrimas toca el suelo; el corazón entre la piel faltante se abre paso y cae al suelo quebrándose en fragmentos, los diminutos pedazos se pierden entre las hendijas del piso de madera. Danila se arrodilla, intenta hallar las partes para armar su corazón de nuevo, está hecho polvo, no tiene arreglo.


Victoria Montes