18 de septiembre de 2014

La hora maldita

El poeta busca la palabra
que hasta la madrugada
ha decidido ser ausencia.
En una ventana despierta,
una amante que nadie ama
llora sobre los recuerdos
de una falsa promesa.
En la cama del hospital
alguien está muriendo
y ya no quedan excusas
para engañar al tiempo.
La noche se apaga
cuando el sol va naciendo,
la hora de muerte se declara,
la dama al fin duerme
sobre lágrimas frescas, 
la palabra se escribe
sobre la hoja revuelta.

Victoria Montes