4 de agosto de 2014

Transformaciones

Como la noche
me consumo en sombras,
de amores pasados
y daños de un tiempo
que se secó.

Como la luna habito sola,
princesa de un reino 
en eternas ruinas,
de un castillo que se derrumba
en las puertas del amor.

Como la ola que muere me hundo
en las profundidades del corazón,
y se mezclan los olores de lo viejo
en la marea que sube
y ahoga la razón.

Como el sonido
estoy viajando lejos,
en un retazo de tiempo,
invisible a los ojos,
sin ninguna dirección.

Como la calma 
sola me encuentro,
ahogando las lágrimas,
fingiendo el momento,
queriendo ser la que no soy.

Como el árbol en otoño
me despojo 
de las culpas y recuerdos,
que crujen y se rompen
con cada paso nuevo.

Como el agua 
rechazo las formas,
y por los rincones me libero
de todo lo que me retiene
prisionera de este cuerpo.

Como un tesoro perdido
en la oscuridad espero
que un rayo de sol me alcance
y me haga brillar de nuevo.


Victoria Montes