6 de febrero de 2014

Desaparecer

Me hice vapor
y el viento
me deshizo en la bruma 
de una mañana corroída
por las ganas de no existir;
de ser una nube
que viaja hacia el mar
para golpearse
y dejarse caer
sobre las olas bravas,
oscuras,
profundas. 

Perdiendo el sentido de ser.
Flotando
en un cielo,
en un limbo,
en aguas ácidas,
mortales. 

Viendo las aves
libres en su vuelo.
Encadenada a un lecho
por el camino elegido,
que dejo la pecera sin agua
y la jaula cubierta
de gruesas telas
en el olvido. 

Sola,
como nadie lo ha querido,
rasgando la noche
en los sueños de mañana.
Sin poder huir
de lo que todos huyen.
Siendo
la dama que sonríe
bajo el cuerpo vacío.


Victoria Montes