13 de febrero de 2014

Un lugar

Podría vestirme y salir a la calle,
¿pero para que hacerlo?
Aunque afuera el viento sople fuerte,
no va a llevarse esta oscuridad
que traigo dentro.

Podría ponerme una careta,
maquillarme el rostro,
adornarme las muñecas.
Esconder esta mirada vacía
tras lentes de cristal.

¿Cómo disfrazar la tristeza que me acompaña?
¿Cómo caminar con la cabeza erguida?
Cuando el alma pesa y me arrastra,
con mis miserias,
con tantas mentiras.

Al menos aquí está oscuro
y la soledad 
es mi única compañía.
Aquí,
donde no tengo que pretender
ser la que no soy.

Victoria Montes