22 de agosto de 2013

Aura

Figuré la sombra
donde te hiciste eterno.
Frente al sol de abril
desnudaste tus pétalos,
deshaciéndote en mis manos,
escurriéndote en colores eternos.
El aire se impregnó de verdes,
de mis ojos brotaron las transparencias.
La garganta se cerró al olvido;
me falló la respiración,
sólo por un momento.
Y cuando el sol me puso al descubierto,
miré hacia atrás,
por última vez.