6 de noviembre de 2014

Rubicón

Hay una lucha
dentro de mi carne morena,
Mi super ego ha escogido un alma
mientras las otras aguardan quietas.

Hay un momento
para desbancar a todo monarca;
mi alma tranquila y apacible
está contenta, está confiada.

Hay palabras que ya no dicen
y un tiempo que parece se apaga,
la revolución interna está comenzando;
la vida ya no provoca, solo resbala.

Hay algo dentro que está empujando.
No hay peligro al acecho, ni sed, ni hambre,
desierto ya nunca hallo.
Es todo tan perfecto hasta el hartazgo.

Hay un alma pequeñita, revolucionaria
que pide salir a gritos.
Hay noches de silencio
que me dejan escucharla.

Me pide creer fervientemente en algo
hallar al fin mi convicción,
exige que las palabras
se conviertan en actos.

Necesita mirar el mundo
a través de estos ojos míos,
adueñarse de mi lengua
defenderse con mis manos.
Hay un alma pequeñita
que ve injusticias
donde mi alma soberana
ve remanso.

Hay un levantamiento
que está iniciando.
El caos se aproxima
huele bien, lo estoy esperando.

Victoria Montes