20 de noviembre de 2014

Batalla perdida

En tu calle la muerte llego para quedarse,
comida podrida junta el pibe de la esquina,
el farolito solo alumbra tu desesperación.
En las glicinas florecen los miedos
mientras eligís tu mejor prisión.
Ventana cubierta de rejas que te cuidan
de las sombras que vagan fuera
haciendo noche la luz del día.
En la guerra del pobre contra el pobre
esta monarquía disfrazada de democracia equitativa
reclama la sangre de todo el que respira
y no alcanza, nunca alcanza para acabar el día.

Victoria Montes